SOPA DE RELATOS

Encuentra al escritor que tienes dentro

Yo, soy poeta

Publicado por roneone en Lunes, 8 Febrero, 2010

Yo, soy poeta

Ellos pensaban que iban a verme perecer.

Búscate un trabajo me decían,

¿con qué dinero piensas ganarte la vida?

ni dinero ni fama la poesía te va a dar.

Yo, me negaba a aceptar la realidad.

Ellos pensaban que iban a verme caer.

La poesía no sirve para prosperar,

¿quizás con aire te piensas alimentar?

Ni riqueza ni fortuna iba a esperar,

Yo, me negaba a aceptar la realidad.

Ahora que crean lo que quieran creer.

Escribo lo que quiero sin preguntar

a veces dudo de a quien le puede interesar

sin embargo me pongo a pensar,

¿sigo negando la realidad?

De la poesía ya no me puedo desprender.

Hago lo que me gusta sin cesar

sin gente a mis espaldas que venga a protestar

loco me llegaron a llamar

pero ahora, la realidad, es que yo, soy poeta.

“La locura, a veces, no es otra cosa que la razón presentada bajo diferente forma.”  Johann Wolfgang Goethe

roneone, 8 de febrero de 2010

Publicado en Poesía | Etiquetado: , , , | 1 comentario

Rápido, dáte prisa

Publicado por champinon en Domingo, 7 Febrero, 2010

Rápido, date prisa.

Salí de mi casa con las llaves en la mano. Su perfume aún se olía en el ambiente cuando atravesaba el umbral de la puerta. Corrí hasta el coche con nerviosismo. Abría la puerta con el pulso revolucionado mientras mi cabeza no dejaba de dar vueltas.

Qué idiota. La he dejado ir. ¿Por qué?

El ruido del contacto y del motor, me tranquilizaron durante unos momentos. Por fín ya estaba en movimiento. Ella había formado parte de mi vida durante tantos años. Realmente la quería con locura. No se porqué todo se había ido estropeando. Ahora ella se iba,… se iba para siempre. No podía permitirlo. Aceleré hasta que el coche volaba sobre imaginaciones, sobre recuerdos, sobre una calzada con principio y fin pero no trayecto. Las ruedas giraban sin parar. Oh, sí,… las ruedas se movían tan rápido como los engranajes de mi cabeza. Una y otra vez me decía a mi mismo lo idiota que había sido.

Allí está. Va camino de la estación de tren. Puedo interceptarla cuando cruce la calle. Así no tendré que bajarme del coche. Es una buena idea.

De nuevo aceleré. Sorteaba todo tipo de objetos y personas que se me ponían en el camino. Parecía que Dios no quería que llegara a ella. ¿por qué todo estaba contra mí?

Finalmente ella comenzó a cruzar la calle. Todo iba a salir bien, me dije a mi mismo. Conseguiría lo que más quería. Mi cabeza quedó en blanco cuando pensé lo único que importaba.

Te lo prometí y aquí estoy: Acabarás debajo de mis ruedas.

Publicado en Negro, Suspense | Etiquetado: , , , , , , , , , , , , | 11 Comentarios »

Una preciosa muñeca de porcelana.

Publicado por Independent en Miércoles, 3 Febrero, 2010

Una preciosa muñeca de porcelana. Eso era ella. Y no es ninguna metáfora.
Era una preciosa muñeca de madera pulida recubierta por una fina capa de blanca porcelana china con un mecanismo interno metálico de lo más sofisticado. Tenía unos mofletes artificialmente sonrosados y los labios pintados de color rojo. Oh, sí, lo recuerdo perfectamente. Los pinté con mucho cariño y esmero.
Cuando la terminé, contemplé el resultado de mi duro trabajo largamente. Al final, me emocioné tanto por su perfección, que una humedad diferente al sudor al que estaba acostumbrado brotó de mis ojos. Lloré, sí, pero esa primera vez que lloré por ella fue felizmente. Rocé su perfecto perfil, sus pómulos mármoleos, sus labios, cuya pintura se acababa de secar, su naricita respingona, la redondez del óvalo de su cara, con mis dedos después de limpiarlos de grasa, polvo, serrín y otros residuos.
Y, finalmente, le di cuerda. Fue simplemente maravilloso. Mágico. Se puso en marcha, algo rígida, como todas, pero con una belleza y gracilidad de movimientos inusitada, inigualable a cualquier otra máquina.
Desde el primer momento, me dije que no podría venderla. No podía. Habría sido un crimen terrible, cualquier precio habría sido un insulto para tal perfección, armonía de formas y movimientos.
En resumen: hermosa. Así la definiría yo. Y todos sabemos que la hermosura es el peor enemigo de los hombres. Los atrae, los embelesa hasta que olvidan lo peligroso que es dejarse llevar así, los captura.
Yo lo olvidé. La amé. Me dejé llevar por su aparente perfección, su belleza efectivamente inhumana. Me hizo daño. Pero no volveré a olvidarlo. Ni a ella tampoco.
A ella, menos.

Publicado en Cuentos, Fantasía, Romántico | 2 Comentarios »

Amor, fidelidad, amistad y poder

Publicado por aiowari en Miércoles, 3 Febrero, 2010

Se ha escrito mucho sobre lo inscribible pero yo voy a escribir sobre unos valores muy concretos relacionados con la fuerza, la debilidad, el poder de lo que la socialización hace con el transcurso del tiempo. Desde pequeñitos buscamos sueños, nos centramos en ellos por los cuales tienes que encontrar durante el camino un apoyo, un oxígeno, tus amigos; empiezan siendo algo abstracto para ti, sin mucha importancia, hasta que el tiempo y los hechos revelan lo que verdaderamente sientes por ellos, no amor sino un sentimiento de fidelidad, un sentimiento de tener que devolverles todo lo que ellos han sacrificado por ti y viceversa. Finalmente, los afortunados encuentran algo más, algo nuevo que supera la amistad, es algo que te corrompe y te condiciona, el amor. Cuando el amor se vuelve correspondido todos los días de tu vida con esa persona son como aquellos sueños que no cumpliste de pequeño.

Publicado en Inclasificables, Microrrelatos, Romántico | Etiquetado: , , , , | 1 comentario

Los Pajaros

Publicado por krabbyx en Miércoles, 3 Febrero, 2010

Con miedo, con mucho miedo salí corriendo, las piernas casi no me respondían, me tropecé y caí al suelo. Me levante, mire a mí alrededor, vi cuerpos de personas, desmembrados, tirados por ahí. Una mano se agarro a mi tobillo, era la mano de un hombre que lo habían cortado por la mitad, a la altura del estomago, me estaba pidiendo ayuda. Antes de que pudiera ni siquiera agacharme, el mutilado me soltó y cerró los ojos para siempre. Mire hacia arriba y vi a unos pájaros enormes, de dos cabezas que se dirigía hacia donde yo estaba. Los pájaros se tiraron en picado, con sus garras abiertas en busca de una presa fácil, se posaron justo a mi lado, cogieron al muerto que me agarro del tobillo y salieron volando.
Volví a salir corriendo, esta vez las piernas si me respondieron. Vi una lluvia de personas, los pájaros los raptaban salían volando y los dejaban caer desde una altura mortal, Cuando caían al suelo reventaban literalmente, desmembrándose en varios trozos. Uno de esos trozos, ¿creo que fue una cabeza? Me golpeo en la espalda y me dejo de caer de boca. Me dejo aturdido, casi sin conocimiento, me puse de rodillas ande a gatas y pude esconderme bajo de un coche. Debajo de este había un niño, según me dijo tenía 9 años, se escondió hay cuando empezaron a caer los primeros cadáveres.
Le dije al niño que se quedara quieto bajo el coche, me dijo que sí, me puse de pié y ande calle abajo en busca de ayuda. No me había retirado ni 200 metros del coche cuando los pájaros empezaron a posarse sobre el coche, agarrándolo e intentando mover lo para coger al niño. El niño se salió de debajo del coche, echo a corren hacia donde me encontraba y uno de los pájaros lo cogió por los hombros, antes de que echara a volar agarre al niño para que no se lo llevara, fue inútil, el pájaro agito sus alas y desapareció del mapa. Instantes después el niño volvió a la tierra, pero le paso lo mismo que a los que había en el suelo.
Esta vez me quede paralizado totalmente. Un pájaro me cogió de un brazo y empezó a levantarme del suelo, cuando escuche un disparo, Era una mujer con una escopeta, el pájaro cayó al suelo, y se volatilizo al momento. La mujer me hizo señas para que la siguiera. Abrió una tapadera de alcantarilla y nos metimos dentro del túnel. Camine por el túnel hasta llegar aquí…

Publicado en Surrealismo, Terror | Etiquetado: , , | Deja un Comentario »

Interrogando a J. Perez

Publicado por krabbyx en Miércoles, 3 Febrero, 2010

Preg.: Señor Pérez. ¿porque mato a esas personas?
Resp.: No se…
Preg.: Señor Pérez. ¿no sabe porque mato a esas personas?
Resp.: No se, tal vez me miraran de forma extraña. No se..
Preg.: Señor Pérez. ¿sabe usted que ha matado a 5 personas y ha herido a otras 3?
Resp.: JAJAJA…¿ Solo 5? llego a saber eso y ato mas gente a la cuerda.
Preg.: Señor Pérez. ¿ porque utilizo este método de tortura?
Resp.: ….hoy me levante inspirado.
Preg.: Señor Pérez. ¿Sabe que se le acusa de 5 asesinatos, 3 intentos de asesinato y es sospecho de 11 crímenes mas? ¿ Y sabe también que se va a tirar lo que le queda de vida en la cárcel?
Resp.: JAJAJA… ahora saldré en los periódicos y en las noticias, seré un hombre ¡¡famoso!!

El siguiente Texto está extraído del periódico La radio de Papel.

Ayer en la localidad de los Secaderos,
un individuo llamado J. Pérez. R. que
conducía un peugeot negro mato a 5
personas e hirió a otras 3.El individuo
que ato con una cuerda al as 8 victimas
al vehículo, se paseo triunfal por
las calles de la localidad mientras sus
victimas morían desmembraras.
Al llegar la guardia civil, el individuo
se bajo del coche sonriente y sin
oponer resistencia. Los agentes lo
esposaron y se lo llevaron en el coche
patrulla.

Publicado en Microrrelatos, Surrealismo, Terror | Etiquetado: , , | 2 Comentarios »

James

Publicado por champinon en Miércoles, 3 Febrero, 2010

- ¡James!, ¡Joder, James! ¿Qué cojones está sucediendo ahí?

Los gritos del sargento Vicary quedaban entrecortados por las ráfagas de disparos. Avanzó a través del complejo abandonado. Las paredes, a medio caer, dejaban a la vista cables y conexiones de todo tipo; el suelo, levantado en muchos lugares, sostenía una gran cantidad de polvo de escombros y restos de la construcción. No había demasiados muebles, y los que quedaban, estaban en su mayor parte destrozados.
De nuevo, disparos.

- ¡Maldita sea! – dijo una vez más – ¿quieres contestar, James?

Se colocó de espaldas al lado del hueco de una puerta. Con un rápido vistazo se aseguró de que estaba despejado, después hizo una seña con la mano para que los dos soldados que le seguían avanzaran hasta su posición. El silencio era casi más incómodo que los disparos. Lo único que rondaba por la cabeza de Vicary era saber si James aún vivía.

- James, ¿James?… – llamó en vano una vez más.

Se internaron en otra habitación, luego en otra, y así sucesivamente. Los disparos parecían cada vez más lejanos, pese a que ellos avanzaban en su dirección. Ningún rastro de su compañero.
El sudor resbalaba por la cara del sargento, se acumulaba en la nariz, y después caía con un ruido sordo, en forma de gota, sobre el suelo polvoriento.
De nuevo contra una pared. El rifle en alto. Las miradas de los soldados clavadas en él, expectantes, obedientes, confiadas. Tantas vidas en sus manos. Y ahora parecía que una quería escaparsele.

- Soldado, conteste, ¡conteste, maldita sea! ¡Es una puta orden! – El intercomunicador permaneció mudo. El silencio de la estancia quedaba roto únicamente por el movimiento de sus botas, la respiración nerviosa de los soldados, y alguna bala perdida en busca de un corazón desesperado.

Vicary avanzó, seguido de cerca. La nueva estancia era mucho más amplia que las anteriores. Parecía un gran almacén. Enormes montones, apilados por toda ella y cubiertos por lonas, escondían secretos bien guardados que esperaban nuevos descubridores ansiosos de riquezas. Vicary no era uno de ellos, lo único que quería era encontrar a James y volver a casa. Le había prometido que le sacaría de allí. Sólo era un crío.

El sargento se pasó la mano por la cara, restregando así toda la suciedad acumulada con la sangre y el sudor. Estaba cansado. Estaba cansado de buscar la senda de la autocompasión, del autodescubrimiento y de la deshumanización. Estaba cansado de la puñetera guerra. Estaba cansado de tener miedo. Y, sin embargo, no podía mostrar signos de flaqueza. La determinación del resto dependía de la suya propia. Cerró los ojos unos segundos, se concentró en su objetivo, y avanzó a tientas a la oscuridad de una nueva sala. De nuevo su mano marcó el camino a aquellos que tan bien guardaban su espalda.

Demasiado silencio. Ninguna bala en los últimos minutos. ¿Estaría James muerto? ¿o simplemente también estaba cansado y simplemente había decidido tirar el arma y contentarse con aceptar su destino?… El destino de todos.
Dio otro paso. Un tintineo desvió su atención. Después un ruido ahogado y movimientos descoordinados.

- ¡Granada! – gritó uno de sus hombres.

Pero para Vicary ya era tarde. Nunca cumpliría su promesa. Nunca encontraría a James. El viejo sargento cerró los ojos una vez más, pero ésta vez,… rezó.

Publicado en Negro | Etiquetado: , , , , , , , , , , , , , | 2 Comentarios »

Reality Show.

Publicado por Independent en Miércoles, 3 Febrero, 2010

Había una vez un hombre que hablaba poco. Era frío, racional en exceso, insensible e impersonal. No se merecía nada, no merecía que nadie le quisiera, pero aún así… Adela lo amaba.
Se conocieron en el trabajo, un empleo sencillo en una oficina. Pura burocrácia. Aún no sé por qué, pero desde el primer momento, ella no le quitó los ojos de encima. Y yo, como siempre, atento a las historias que se desarrollan a mi alrededor, seguía sus movimientos, expectante, esperando el próximo día laborable como quien espera con ánsias el siguiente capítulo de la telenovela.
Adela, una secretaria, suspiraba por el jefe de servicios informáticos, un hombre arrogante y seco, que nadie soportaba. Nadie menos ella, por supuesto. Día tras día, contemplaba las tentativas de Adela para acercarse a su amado, todas en vano. Era desolador ver como la chica se iba marchitando ante los maravillados ojos de la otra gente de la oficina, que, a diferencia de mí, no aprecia los detalles. Poco observadores, por que, francamente, salta a la vista.
Finalmente, tomó una dura decisión: dejaría el trabajo, por que, como ella misma decía con sonrisa triste, “la estaba matando lentamente”. El supervisor aceptó con lástima su dimisión, y ella volvió al cabo de unos días para recoger sus cosas. Una vez metidas todas dentro de una caja de cartón, se acercó pesarosa al objeto de su amor y desgracia, y se despidió con timidez. Nunca olvidaré la despedida de aquel hombre:
-Ya era hora de que lo hicieras. Estabas demasiado distraída, y ya eres suficiente mayorcita como para saber que en el trabajo se viene a trabajar, no a hacer manitas. -ni la miró. Ella suspiró, y se marchó para no volver más.
Realmente, pocos guionistas habrían podido siquiera pensar una mejor frase para el final de una serie.

Publicado en Cuentos, Microrrelatos, Parábola | 2 Comentarios »

Escribir

Publicado por leerhumor en Miércoles, 3 Febrero, 2010

Escribir es algo innato
no se puede remediar
más que un don es una tara
que no se puede curar

Quieres sentarte en tu casa
ver la tele en el sofá.
Pero no puedes obviarla,
la cuartilla siempre está.

Está esperando tu tinta
tinta sin adulterar,
que mancille su blancura,
que la insemine, no más.

Cada uno lo hace a gusto,
prosa, verso, eso da igual.
Lo importante es que sean letras,
que juntas digan papa/mama.

Que digan papa o mama,
cuando miren a sus manos,
las manos que la han escrito,
las manos que la han creado.

Escribir es una cosa
que no se puede contar,
se puede decir muy alto
pero en silencio es verdad.

Papel blanco amigo mío,
¿Quién te garabateará?
el que te garabatee a modo,
buen escritor será.

Publicado en Poesía | Etiquetado: | 1 comentario

El francotirador

Publicado por leerhumor en Martes, 2 Febrero, 2010

Miraba fijamente, intentando no apartar sus pensamientos del objetivo y del punto de mira. Se obligaba a no pensar en nada más: Que el objetivo estuviera encuadrado en el centro del punto de mira, en la intersección entre las líneas vertical y horizontal.
Mientras lo hacía inevitablemente divagaba hacia la vida del “objetivo”. Se trataba de la vida de una persona… Se obligó a pensar en las órdenes, debía obedecerlas, no debía cuestionarlas, debía hacerlo. Alguien tenía que hacerlo, sino lo hacía él lo haría otro.
Pero subversivamente, su cerebro comenzó a cuestionar las órdenes. Lo que iba realizar era algo abyecto, algo de lo que nadie decente podía sentirse orgulloso.
Con cautela, actuando mecánicamente, sus extremidades obedecían a los mandatos de unas neuronas que actuaban por cuenta propia, se alejó de su atalaya y apagó su cámara.
Caminaba lentamente pensando en como sería su vida a partir de ahora, esto sería una mancha en su historial. Le destinarían a realizar lo que nadie quisiera hacer.
Decidió que lo dejaría.
No volvería a trabajar en la prensa del corazón.

Publicado en Humor | Etiquetado: | 4 Comentarios »