En Vías de Putrefacción #10
(Bueno, ya queda poquito para el final. En este capítulo se muestran algunas cosas… ¿inesperadas? ¡Vamos, lee!
El capítulo de ayer, aquí, o aquí, si lo prefieres.)
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Han pasado cuatro meses desde que la última niña muerta fuera encontrada. El caso sigue abierto, pero sin ninguna pista nueva.
El inspector González duerme en un colchón tirado en el suelo del cuarto que tiene alquilado en un edificio medio abandonado, céntrico. Entre otros lujos, como el colchón, tiene teléfono, por el cual se despierta ante el atronador timbre.
-¡Joderrrrr!
-Er… señor inspector…
-¡Olmedilla, me cago en la hostia! ¿Sabes qué hora es? Aaaah, Dios… qué sueño, joder…
-Siento despertarle, señor inspector.
-Espera un momento… ¡Olmedilla! ¡Mierda, Olmedilla, qué cojones pasa! Llevas más de dos meses sin aparecer por la comisaría. Tu despido se hizo efectivo hace varias semanas, chico. Si esperas algún tipo de retribución…







