La cumbre de Kioto
- ¡Orden caballeros! ¡¡Orden!! – Un pelícano con traje de Juez golpea reiteradamente el mazo contra el estrado.
La sala, un congreso lleno de animales, es una locura. Todos los animales hablan a gritos, cada uno proponiendo ideas más descabelladas que los demás.
- ¡He dicho que orden! – El pelícano farfulla con un tono de voz muy irritado, a la par que suelta escupitajos por el alargado pico mientras sigue golpeando el mazo – Hemos venido a debatir qué hacer con los humanos, no a cacarear como gallinas – Un grupito de gallinas empiezan a cacarear ante el insulto – Sin ofender, señoras, lo decía sin ofender.
- ¡¡Propongo que les aniquilemos!! – Grita un hipopótamo a la vez que se levanta de su silla.
- Cálmese – El pelícano, inquieto, no sabe como apaciguar al resto de los animales.
- ¡¡Se comen mis huevos!! – Grita una gallina.







