SOPA DE RELATOS

Encuentra al escritor que tienes dentro

Una nueva vida (Capítulo 1)


Como todas las noches, volvía a mi apartamento tras acabar otra jornada de trabajo como vigilante de una zona verde protegida a las afueras de la ciudad, un trabajo aburrido y solitario, pero al menos no me disgustaba.

Silencio; era únicamente lo que escuchaba cada noche. Normalmente no había incidentes mientras trabajaba, y esa noche no fue distinta, así que me puse camino a casa tras acabar mi turno. A pesar de que mucha gente me dijo que volver desde tan lejos caminando por esos senderos era peligroso yo nunca le presté atención, ya que conocía al detalle esos parajes; durante la media hora que tardaba en volver a mi piso, me di cuenta de que quizás mi vida necesitara un giro, o si no ese silencio acabaría matándome. La idea quedó en la lista de “cosas para pensar detenidamente”, pero nunca imaginé que ese giro vendría inesperadamente, y cambiaría totalmente mi vida.


Necesita mejorarRegularBuenoExcelenteObra Maestra (¡Vótame!)
Loading ... Loading ...

Halukh


Halukh era un hombre de cromagnon, vivía en el año 15.000 a.C. en la zona de las montañas cántabras cercanas al río Pas, y más concretamente en el monte del Castillo. Allí no había castillo ninguno, de hecho él no sabía que narices era un castillo, lo más que había eran ciervos y algún oso pardo.

Entró en su cueva,… en la entrada estaban casi todos los del clan,… Su madre curtía pieles, con su hermana que afilaba lo que usaban como punzón para luego hilarlas y transformarlas en ropajes. Su padre había marchado hacía tiempo a cazar una cierva, asi que de él no sabía nada. Y su abuelo… ¿Y su abuelo?…

Su madre le hizo un gesto hacia la parte trasera de la cueva,… claro, el abuelo estaba pintando al final. Agarró una de las viejas lámparas de tuétano que había en la entrada, pues internarse en la cueva implicaba internarse en la oscuridad.


Necesita mejorarRegularBuenoExcelenteObra Maestra (¡Vótame!)
Loading ... Loading ...

La familia Bala


—¡Niño, tira pa’ Linares! —le dice el padre.
—¿No le habías dicho Jaén? —pregunta la madre.
—Yo quiero tirar pa’ Jaén, padre —dice el niño muerto de miedo.
—¡Te digo Linares!
—¿Por qué tan lejos? —insiste la madre.
—Los del Guinness nos pagarán en función de la distancia —añade el señor Bala colocándose el antifaz mientras mira sonriendo hacia la cámara.
Y después de dirigirlo hacia Linares, el muchacho se enrolla sobre sus rodillas y se introduce en el cañón.
—¡Apunta bien que la camilla es pequeña! ¿Avisaste a los bomberos?
—¡Claro, mujer! De esta vez nos hacemos de oro.

VN:F [1.9.13_1145]
Rating: 0 (from 0 votes)

Necesita mejorarRegularBuenoExcelenteObra Maestra (¡Vótame!)
Loading ... Loading ...