Una nueva vida (Capítulo 5)
A la noche siguiente desperté pensando si lo que recordaba no eran más que sombras de un sueño o fue real. Me busque la cicatriz con la que todo empezó y allí estaba, recordándome que efectivamente todo fue real. Salí de mi piso para dirigirme al trabajo. Pensé si era necesario seguir trabajando en esta nueva vida, pero aunque no fuera así lo más probable era que en el camino encontrara a mi creador, o él me encontrara a mi, mejor dicho.
De camino al bosque miré la zona donde escondí el cadáver víctima de mi nuevo instinto depredador, pero para mi sorpresa no estaba allí. Me entró un repentino miedo por si lo había encontrado la policía y había descubierto que no tenía ni una gota de sangre, y descubrieran por mi culpa la posible existencia de vampiros. El miedo se incrementó cuando buscando en las imágenes del ataque que rondaban vagamente por mi cabeza no encontré recuerdo alguno de haberle cerrado la herida del cuello…todo fue culpa de la Bestia: en ese frenesí únicamente le importaba el hambre, y no proteger la existencia de su nueva raza.







