SOPA DE RELATOS

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Instrucciones para apagar una cerilla


Cójala suavemente con los dedos por el extremo correcto;  con dos o tres dedos es suficiente. Acérquesela lentamente a la cara. Obsérvela durante unos instantes. Apreciará las distintas tonalidades de la llama; desde el blanco, pasando por el anaranjado y quizá llegando hasta el rojo. Esa cosa voluble, sin forma, le absorberá por un momento.  Mire hacia arriba, olvide que sujeta una cerilla, olvide que sujeta nada. Sienta el calor en la cara, nótela parcialmente iluminada y atienda al frío que sentirá en sus manos. Una vez sentido esto, puede cerrar los ojos o seguir mirando el mismo punto muerto que miraba anteriormente. Ponga sus labios en forma de U y sople lentamente con un aire cálido que vendrá desde lo más hondo de sus pulmones. Se percatará de que la llama titubea, produciendo un sonido inquietante. ¿Nota como se marcha? El calor, el frío, nota ausencia, se hace oscuro, le invade la nostalgia, una buena canción… Cuando quiera darse cuenta se encontrará solo, no verá nada y añorará el aire caliente que ha expulsado. Si es así, el procedimiento habrá sido correcto. Si no lo es, habrá realizado una de tantas acciones sin sentido que realiza a diario.


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El Titiritero Capítulo 2 Parte III


Telis acabó de leer la carta y quedó pensativa. ¿Quién era ese tal Elzahir?

No sabía quién había enviado la carta ni estaba firmada. Supuso que Valeur era el nombre del titiritero, o más bien su apellido.

Posó la carta en la mesa donde la había encontrado y se dispuso a abandonar la carreta cuando oyó pisadas en el exterior. Telis se quedó paralizada. El sonido se volvió más y más cercano hasta que se paró cerca de la puerta y unos pies subieron las dos escaleras para llegar a la entrada. Se abrió la puerta de golpe y la silueta humana se perfiló en la oscuridad de la noche. Un hombre, con el pelo largo y naranja le miraba sorprendido. Telis le reconoció enseguida, era el hombre al que había visto manipular a personas y al que le llevaba el muñeco.


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El Titiritero Capítulo 2 Parte II


Las hojas caídas, crujían bajo los pies desnudos de Telis, aunque intentaba ser lo más silenciosa que podía. No sabía si animales salvajes habitaban en el bosque, pero prefería no descubrirlo. Le dolían los ojos de tanto entornarlos. Era extremadamente fácil perder de vista el camino por el día, así que la oscuridad de la noche sólo agravaba la situación; se desviaba cada poco, aunque se daba cuenta a tiempo y volvía rápidamente sobre sus pasos.

Pronto Maltar se encontró con un pequeño claro. Los árboles gruesos y altos dejaban espacio a una pequeña pradera, de forma circular. El camino seguía cruzándola, por la izquierda.

Justo en medio, un pequeño árbol se alzaba solitario. Casi todas sus hojas estaban esparcidas por el suelo, y las pocas que aún se mantenían en las ramas, habían adquirido un color amarillo. Era el árbol que había visto cuando había tocado la marioneta.


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El Titiritero Capítulo 2 Parte I


Maltar se despertó ya bien entrada la noche. Estaba acostada boca arriba, en medio de la plaza, ahora desierta. Se incorporó y notó que el aire frío de las montañas soplaba con fuerza. Tiritó con ganas, sensación incrementada por los recuerdos de lo anteriormente pasado, que volvieron rápidamente a su mente.

Miró a su alrededor. Todas las luces estaban apagadas, y las ventanas y puertas cerradas. Ahora tenía que pensar dónde podía dormir. Suspiró y se puso en marcha.

Dio un paso y sonó un crujido debajo de sus pies descalzos. Por un momento imaginó que había aplastado a un bicho, pero no era así. Se agachó y encontró lo que a primera vista y a oscuras parecía una muñeca. Le extrañó que nadie se la hubiera llevado, pero se dispuso a cogerla.


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¿Lectores?


Junio, año del Perro, 2465 d.A.

Red Rose se dispone a la quema del libro 84.569,… Otro libro prohibido.

Mientras piensa que al día siguiente hay fiesta en casa del librero… curiosa casualidad…

“¡Ay!, pobre infeliz,… Invita a todos los que están haciendo quemas de libros para intentar hacernos entrar en razón y demostrarnos que un libro vale mucho más de lo que pensamos.”

Todos llegan entusiasmados,… “¿qué tendrá preparado?”, lo que más suena en boca de unos incompetentes necios.

Él les presenta… a unas copias exactas de ellos mismos…-”Miren, estos son sus robots,… y hoy,… disfrutaremos de como les matan. Asi, entenderán lo que sentirían si leyeran un libro… les hará gracia,… les hará ver lo que nunca vieron, les hará imaginar, pensar en cómo y de quién será la siguiente muerte … y así descubrirán algo que se separa de circuitos y de ordenadores, descubriram…eso que nos hace humanos.”


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Mal deseado


Aprieto las manos y se clavan más aún.

Lo que antes podía no verse debido a su transparencia se hace evidente con el rojo de la sangre.

Miles de cristales incrustándose entre los dedos. Dedos que no volverán a ser los de antes, testigos cicatrizados del placer del dolor.

Esa pena que encoge el alma y empuja al abismo… Locura esquisita que nubla el pensamiento.

Te odio profundamente…

Amelie Melon_12.11.08

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