Una nueva vida (Capítulo 13)
Mi rival sonreía con fuerzas renovadas, gracias a la sangre de Bruce. Recordé que el príncipe Thomas y mi creador Tuner me dijeron que beber sangre de otros vampiros estaba prohibido, pero también me avisaron de que eran una gran fuente de poder, por lo que supuse que la fuerza y velocidad sobrehumana que mostró Bruce durante la pelea ahora habitaban en él. Nada más pensar en ello dejó de ser una suposición y pasó a ser un hecho comprobado: el atacante prácticamente voló hacia mí con un movimiento imperceptible, y sin tiempo para asimilar la escena recibí de lleno un placaje. La fuerza del impacto fue brutal, pero lo que de verdad dolió fue la caída, ya que intenté amortiguar el golpe apoyando el brazo contra el suelo mientras todo el peso del cuerpo del contrincante caía sobre mí. El resultado fue una dolorosa fractura en el brazo al girar el codo en sentido contrario, dejando el antebrazo en un ángulo sobrecogedor.







