¿Consuelo?
La noche está fría,
No brilla la luna, no;
Sólo alumbra mi esperanza
La tenue luz de un farol.
Tus manos entre las mías,
Yo cierro los ojos por fin…
La calma voz de un leve suspiro
Me obliga a sentirte junto a mí.
Apaga tu llanto
Y cierra la puerta
A esa tristeza
Que te embarga.
Extingue tu pena,
¡que arda en el eterno
Fuego del averno!
Pero tú, debes vivir.
Olvida el dolor,
Entiérralo en lo más profundo
De tu ancho corazón,
Y vuelve a sonreír…
Si supieras cuánto daría
Por ver tus ojos rebosantes de luz…
Ahora son tan oscuros
Y los bañan lágrimas de desesperación.








