¿? ¿R.I.P.?
Hay tantas cosas que quise comprender, tantas dudas, tantas ilusiones, tantos falsos pretextos y tantas mentiras. Y lo malo es que el tiempo pasa y la nada se vuelve real, que las costumbres, buenas o malas, poco a poco se introducen y nos hacen configurar, de manera sutil y sin prisas, nuestra nueva realidad.
Y nadie se dio cuenta, nadie quiso protestar, en la cultura del máximo ahorro y la internacionalización, no estaba mal, no pasaba nada, era un acto más, una tontería, una gamberrada, una comodidad.
Pero ahora querría preguntarles qué pasa, y si no es con esta fórmula indirecta no puedo. Que las cosas importan, y aunque sean pequeñas no hay que desdeñarlas, y menos, si como esta configuran el pensamiento.







