Dedos de 9mm
Tus sienes jugando a la ruleta rusa y tu lengua desafiando el toca discos hacen que refrescarse bajo la sombra de una bomba nuclear a punto de estrellarse sea la nueva cordura moderna. Después del impacto no pasa nada. Sigue pasando nada. Y derepente todo desbordandose en nuestras cavernas internas. Ahogarse respirando es tan jodidamente fácil. Siempre tendremos excusas para no vivir nuestra vida. Siempre necesitaremos un sitio donde escondernos. Siempre.
La única alternativa es que todos seamos eternamente estúpidos







