Para ti que eres joven
Huele a subversión en las aceras y hay demasiadas pocas alcantarillas por las que dejar ahogar la desesperación. Nada te sale bien chico, el cielo se ha roto en dos pedazos y tú te has quedado justo en medio, donde respirar casi ni importa, y abrir los ojos es solo un pasatiempo. Arrastras tiempos mejores de una cuerda, paseando carcajadas que rebotan en todas la ruinas ajenas, que ha día de hoy, son tu propia casa, aunque ni entre cuatro paredes puedes aguantarte las ganas de estallar. Eres una granada de mano con la anilla en la boca, escupiendo palabras que la cerveza amontona en la punta de tus fracasos. Perder la cordura te acerca solo un poco a los barrotes de la jaula, pero ni así te sientes bien. Después de perder el equilibrio solo queda coger aire y aguantar la caída y sabes que el suelo te retiene mejor que todos los que algún día te intentaron cambiar. La mala suerte se coló en tus pisadas tiñéndote el camino de nihilismo y ya ni llenar tus pulmones de recuerdos consigue hacerte remontar. Te tambaleas desquiciado en un fondo de ciudad que no esta de tu parte, y las farolas han dejado de ser cómplices de tus luchas. Sobrevives inyectándote ceguera y canciones, te derrumbas sobre venas latentes y drogas que juegan contigo al escondite. Tú siempre pierdes chico. Ya todo esta perdido, todo esta inventado, todo esta soñado. Solo nos queda seguir, seguir como somos, con quienes queremos y como nosotros queramos. Lo demás, ya se vera.









