Cantando una oda a la muerte
Cantando una oda a la muerte,
mi corazón se empaña de sufrimiento,
dolor, mucho dolor…
en mis cavernas profundas y oscuras.
…
Pero una luz se enciende,
una vela en medio
de una realidad tétrica,
una esperanza viva.
…
Una flor en un desierto de lágrimas,
una tenue llama que quema
la mugre y lo asqueado
y lo renueva todo en holocausto.







