SOPA DE RELATOS

Encuentra al escritor que tienes dentro

Un Relato de Amor (Parte 3: De tu respuesta y lo que pasó despues)


Te vi sonreír, una sonrisa abierta, sincera, tomaste mi mano, tus ojos entristecieron de pronto, mi esperanza se esfumó…
-Eres especial… pero no puedo, no te quiero de ese modo solo podemos ser amigos-
Tuve que pensar mucho antes de responder -Lo siento… ya tengo demasiados amigos-
-No digas eso- tus ojos humedecieron –no quiero perderte- una lagrima solitaria.
-Mientras más tiempo este cerca a ti mas voy a sufrir…-
-¡pero yo sufriré si te alejas!-
Una confusión de sentimientos, mi mirada inexpresiva, lagrimas interminables sobre mis mejillas, tu mano sobre la mía, tu mirada confundida, casi suplicante… casi.
-yo…- (me costaba articular palabra, la garganta seca -no… -no podía mirarte, me levanté y me fui caminado lentamente) eso es lo que debí haber hecho.
-… Vale-
-¿vale?… ¿solo eso?-
-… tú también eres especial para mí- (soy demasiado caballero para resistirme a una petición así… aunque seas egoísta, mi sentimiento persiste, aún quiero estar a tu lado, quizás no eres egoísta, yo soy masoquista)
-no quiero que esto acabe así- aún me mirabas
-todo está claro, amigos… nada más- pensé: me basta con tenerte cerca para amarte… para ser feliz
-¿estás bien?-………. El recuerdo se vuelve oscuro… después de un tiempo nos despedimos con un abrazo, era más de lo que esperaba, me fui, volví a mi mundo.
Sin embargo aún hablamos, como si nada hubiese pasado, pero tu voz suena diferente, no distante (como esperaría), suena dulce, amable, como si algo nuevo estuviera dentro de ti, más no es piedad, es algo diferente… solo nos hemos visto un par de veces más, en tu mirada hay algo nuevo… un nuevo sentimiento va naciendo, algo nuevo está pasando entre nosotros ¿Qué es esto? Esperaré, me siento como nuevo, la esperanza ha vuelto… aun te quiero intensamente y aunque aún te amo pienso (firmemente creo) que puedo esperar a que algo nazca, miro al cielo nocturno y veo los ojos de Dios, viéndome desde el más allá, llenándome de una luz de esperanza y alegría (una vez más suena sin ser dicho un gracias, solo nuestros corazones pueden escucharlo)


Necesita mejorarRegularBuenoExcelenteObra Maestra (¡Vótame!)
Loading ... Loading ...

El Supermercado (Parte II)


- ¿Tiene algún problema, señora? – preguntó el oficial Ray, ajustandose su sombrero texano y sus gafas de sol, en las cuales se reflejaban los sorprendidos rostros de la señora Gutierrez y de Maoubo, el hombre pollo del establecimiento.

- Oh , no, simplemente me ha llamado la atencion el precio de… – masculló ella. Pero Ray hizo caso omisó y dirigió su mirada a Maoubo.

- ¿Tiene usted algún documento de identificación, señor? – preguntó, en un tono de voz que indicaba el deseo de que Maoubo fuese inidentificable.

- Oiga señol Ray, usté sabe bien quien soy yo ¿sí? Llevo trabajando aquí do semana.

- Enseñeme su carnet de conducir, porfavor – respondió Ray, ajustandose de nuevo su sombrero color beige.

- Yo no conduco papi. ¿Me pue dejar trabaja? Intento hasé mi trabajo.


Necesita mejorarRegularBuenoExcelenteObra Maestra (¡Vótame!)
Loading ... Loading ...

Mi más desquiciado sentido


Hueles a tierra. Hueles a hombre. Tu piel tiene el olor del viento, olor que viene y va si entrecierro los ojos. Te escapas y vuelves, cada vez perfumado de nuevas sensaciones. Hueles a miedo y esperanza. Hueles a lujuria, hueles a ternura. Si la pasión ardiera, tú serías el olor del fuego. Hueles a tarde de pueblo, cuando el calor se pega a los pequeños cuerpos que juegan en los patios. Pero te escapas con el gong que llama a la mesa, con voz de mujer, desde los balcones. Vienes y vas y tu sudor se respira con calma; a veces con el misterio de lo conocido, a veces como un pactado misterio. Te escapas y vuelas, pero es que tu aroma no lo pueden retener las manos. Te intento agarrar y me asfixia el esfuerzo. Pero es en vano, porque te vas, te vas como los ríos de fragancias se retuercen a su antojo. Y, como un guiño, me dejas ese recuerdo tuyo en el aire, recuerdo que se desvanece si no vienes con tu aliento de sueño y café a recordárselo a mi mañana.


Necesita mejorarRegularBuenoExcelenteObra Maestra (¡Vótame!)
Loading ... Loading ...

Besos


- Yo nunca me he besado. Es una de esas cosas que pesan tanto. Cuando mis amigos perdían la virginidad, yo me iba de putas pidiendolas un morreo bien dado. Lo hice dos veces  ” Oye tu, cuanto cobras por un beso ” pero va la rumana y se niega, me sonrío y me dijo que no. Oye, que yo no soy feo eh, pero no se ha dado la ocasion de un beso, es simple ¿eh?. Una vez casi. En una discoteca, con una fea. No suelo salir los findes. Nunca lo he hecho. Dios, que asco de vida. A lo que iba. Cuando entré en la universidad la gente no se lo creía. ”¿Cómo coño no vas a haber besado a una chorba?” me preguntaban. Yo me encogía de hombros. Es curioso, pero siempre he ido con el grupo de los populares, tanto en la universidad como en el instituto. Ellos eran los que se hacían a las chicas y yo miraba, y les envidiaba vaya. Los populares que os digo no me tenían mucho aprecio. Sé que pude ir con gente simpatica de verdad, con buenas personas. Gente que no eran necesariamente frikis o pringados. Pero no quise sacrificar mi imagen y no quise desaprovechar la oportunidad de ir con los guays. Bueno, que me desvío del tema.


Necesita mejorarRegularBuenoExcelenteObra Maestra (¡Vótame!)
Loading ... Loading ...

Un relato de amor (Parte 2: confesiones)


-Dicen que las historias largas son las más bellas de escuchar… ¿Pero que pasa si no recuerdas cuando la situación de la historia cambia, o la trama del relato da un vuelco?… yo no habría sabido responder a esa pregunta cuando comenzó nuestra historia.

Sin embargo ahora, que veo tu cara, logro entender que no olvidé cuando el mundo se volvió brillante para mí… Con solo ver tu sonrisa, es más que suficiente inspiración para poder levantarme cada mañana, la mirada de tus ojos es tan perfecta, que me permite sonreír al mundo y decirle cuanto te amo…. Te amo-

Eso fue lo que dije, mientras estábamos sentados en frente a una mesa de madera, con dos tazas de café entre nosotros, que aún medio llenas y calientes, despedían un ambiente y aroma que hacían que tu cara pareciera sacada de una antigua leyenda… Te veías tan hermosa, tus ojos fijos en los míos, como si esperaras encontrar algo.


Necesita mejorarRegularBuenoExcelenteObra Maestra (¡Vótame!)
Loading ... Loading ...

El acorazado


El fuego de su interior se ha extinguido y las hélices se detienen. Su orgullosa proa se desliza unos pocos metros y luego el agua comienza a lamer los costados heridos de la nave que aún se mantiene erguida y desafiante.

El acorazado se estremece al recibir un nuevo impacto. Un surtidor de espuma furiosa brota en su costado. El acero se dobla, el acero se parte. Un gemido resuena a través del metal.

El barco parece tener la mirada perdida, con sus cañones apuntando hacia la inmensidad que le rodea. Ajeno a este silencioso desafío, un destructor se aproxima para lanzar sus torpedos.

Los cuervos se congregan alrededor del caído. Algunos aviones lanzan sus bombas.

Una mancha de combustible y aceite rodea al casco. La torre se mantiene erguida pero está rodeada por el humo, un humo muy negro y espeso, casi sólido, que brota de su interior.


Necesita mejorarRegularBuenoExcelenteObra Maestra (¡Vótame!)
Loading ... Loading ...

Retrato en sepia


El parque de Agustín lara está situado en lo más hondo de Madrid. Limita con las calles Embajadores, Mesón de Paredes y Sombrerete. Sus fronteras invisibles, fundidas en este sol de marzo, dejan entrever una esquina de la plaza de La Corrala; casas con historia, un pasado que flota entre mantones de manila, organillos con notas gastadas y una vida tipificada de un Madrid que, quizás, nunca existió. Recuerdo las tardes soleadas de este parque, hoy tomado por pandillas de quinceañeros de piel morena, chavales de ojos rasgados, críos de ojos oscuros y profundos, con piel de azabache; un parque que ya no tiene hierba, ni tierra, sólo un frío suelo de cemento que acoge inmigrantes de diversas nacionalidades, que esconde a perdedores de andar vacilante y a nuevos españoles cuyo origen está muy lejos de los chotis que resuenan aun en su memoria.


Necesita mejorarRegularBuenoExcelenteObra Maestra (¡Vótame!)
Loading ... Loading ...