¡Hacedme sitio!
Y así Roberto entró en el local de siempre y echó un vistazo rápido al lugar. El ambiente no estaba muy animado, así que anduvo hacia la barra para buscar algo de marcha. El camarero sonrió a su cliente más habitual. Tras unas palabras coloquiales y de amistad, Roberto pidió algo nuevo para variar: “Una Colt 9mm. y una bala de punta hueca, por favor”, dijo. El camarero rápido sirvió lo pedido y sacó un mocho añadiendo: “Tranqui Robert…, al mocho invito yo”.
Víctor Manuel Sala.








juas! buen microrrelato. Quizás deberías asignarle un género, ya que por defecto, si no le asignas ninguno, se queda en la categoría de “zona basura”.
un saludo y bienvenido!
me mola “zona basura”
XDDDDD Según el barman, sería “Rincón de la limpieza”, por el mocho, digo…