El Marchitar De La Rosa – Un paso mas cerca, un pupilo
Han pasado dos semanas, y la policía local no a localizado al asesino de la rosa, mientras pasa el tiempo, todos los días estoy vigilando los puertos. Mi madre cree que tengo novio, y es mejor que crea que lo tengo por ahora. Nada fuera de lo común, ni en las noches se ve movimiento sospechoso en los puertos, quizá la información sea falsa y tendré que empezar de nuevo.
Estando en el mercado del pueblo un chico roba comida, el vendedor lo persigue por todos lados, tirando canastas de otros mercaderes y arrollando a la gente. Pero era tanto el desespero del vendedor, que llevaba un cuchillo en su mano. No podía dejar que aquel chiquillo saliera herido de la situación, pero tampoco como mujer debía entrometerme, de esa manera no tuve opción que tomar trapos y cubrirme la cara.







