Femme Fatale
Femme Fatale
Davo Valdés de la Campa
La veo salir rumbo al balcón. Esta harta de todo. De la multitud y el tedio de fingir. Lo puedo notar en sus ojos verdes, en sus labios carmesí. Se escabulle por la puerta y se interna en el frío de la noche. Yo también estoy cansado y aburrido de la fiesta. La sigo con la mirada y la veo temblar con el roce del viento. Me termino mi Martini de un trago. Camino rumbo a la terraza sin perderla de vista. Me tiene hipnotizado. La parranda avanza sobre mis pasos: escucho lejanas las copas que se unen en brindis repetitivos y las risas de hipócritas y monos vestidos de smoking. Ella esta recargada en el barandal. Su espalda descubierta, bronceada. Su cabello rubio ondulado. Esta mirando el horizonte. Parece inquieta, atenta y hastiada del mundo. Parece la última hoja de un árbol famélico. El sonido de mis pasos la estremece. Intenta disimular que no me escucha venir. Su vestido rojo danza con la brisa nocturna. Me acerco y me detengo detrás de ella. Puedo oler su perfume.


Beatriz le había entregado un papelito con su número…




