Paradoja en las mismas aguas
Siempre decía que el mar, era lo que más amaba. Pero al ver su cuerpo inerte en aquella playa, me costó creer que el mismo mar le matara.
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Siempre decía que el mar, era lo que más amaba. Pero al ver su cuerpo inerte en aquella playa, me costó creer que el mismo mar le matara.
El hombre trajeado perdió su mirada en el horizonte, ignorando a Daniel. Su boca estaba totalmente abierta y de ella caía baba mezclada con sangre. Pasaron unos segundos de silencio.
Alberto se acercó lentamente a la escena con temor. Con cada paso su corazón se aceleraba sin control. Daniel, tirando en mitad de un charco de sangre, se arrastraba cautelosamente hacia atrás alejándose del tipo. Cuando ambos se encontraron, Alberto ayudó a su compañero a ponerse en pie y sin perder de vista al hombre se alejaron varios metros. ¿Por qué aquel “paranoico” de pronto les inspiraba tanto terror?
Plantado en mitad del cruce, el “paranoico”, seguía con su mirada perdida en algún punto en la lejanía.
-¿Qué mira? -irrumpió Alberto.
-Voy a volver a comprobar una cosa.
Daniel reanudó la marcha hacía el tipo trajeado cuando un brazo le detuvo.
-A ver, ¿Estás tonto? -preguntó Alberto.
Voy a echarme a dormir
e intentar descansar
pero antes debería
desabrochar la camisa
de tu ausencia
me asfixia esta soledad,
la lejanía de tus palabras
y el sentimiento de no poder
abrazar la realidad que perdí,
los susurros que aún sigo oyendo
aunque has apagado tu voz para mi.
Necesito oirla tan sólo una vez más
Una vez más…
Una
vez
más
para poder irme y dejarte contigo.
Se me fue la razón
de todas mis razones,
se fue,
me iré yo también
no puedo estar
no puedo
sin mi razon,
sin ti
Está bien ser sano. Es bueno hacer deporte. Y recomiendan estirar siempre al acabar.
Pero si alguna vez se os olvida, y os acordáis más tarde… No lo hagáis en la ducha.
.
Lascivo. 19 de junio de 2009, con serios dolores.
Por supuesto, sentía el habitual nudo en el estómago.
Senda-2009.