Mis dos mujeres.
Sales del cementerio huyendo de ellas.
No conoces la paz
Ni el descanso
Sólo sabes que estás muerto.
Pero la pasión de tus mujeres va mas allá de la tumba
…¡Para tu eterna desgracia!
- ¡Ahí estás! – grita María, mientras da una calada a su cigarrillo recién encendido.
Haces girar tus células descompuestas.
Cada podrida fibra en ti grita…:
”¡Aléjate! ¡Aléjate!”
Apoyada en el árbol yace Carmen.
- ¿Dónde crees que vas?
Si pudieras vomitarías.
- ¡Ey! – grita María, a mis espaldas.
- ¿Qué estás haciendo? – le replica Carmen – yo lo ví primero: ¡Yo fuí la que aprendió vudú pa resucitarlo!
- Si, pero yo lo vi antes…¡Cuando estaba vivo! Se murió del susto cuando vió tus piernas peludas. ¡Pedazo de puta!
- ¡Tú lo mataste de aburrimiento con tu albúm de vacaciones en Formentera!







