SOPA DE RELATOS

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Silencio… siempre acaba… silencio


El silencio se vio roto por el sonido de la cerilla al encenderse. La luz alumbró el final del cigarrillo al entrar en contacto con la llama, haciendo que el humo, cargado con el sabor de la nicotina, recorriese mi paladar y mi lengua, mi garganta, abriéndose paso hasta mis pulmones.

El consiguiente resoplido, acompañado del humo al salir de mi boca, volvió a romper el silencio; y yo, apoyado en el capó de ese coche, ése, precisamente, me dejé llevar por los recuerdos y la tranquilidad posible que pude reunir en ese momento.

Amor, pasión, odio, venganza y remordimiento. Sentimientos que fueron penetrando en mi mente poco a poco y ahogándome en mi propia agonía. No había perdón posible. Ella había muerto.

Y yo había sido su asesino.

El despertador, maldito instrumento de los infiernos creado para hundirme por las mañanas. Odioso trabajo y vida monótona, dos frases que me acompañan todos los días al abrir los ojos.


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El sordo, el ciego y el mudo


_ ¿Qué pasó?

_No sé, no vi

_M…

sordociegomudo7oi

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La anómala rutina, ¿ein?


- ¿Por qué tengo que  aprender a hacer eso?

La sala permanecía oscura. Las cortinas rojas apenas dejaban pasar un esbozo de espectro luminoso procedente de la habitación contigua. Una luz pálida, sosa y neutra.

- Apaga la radio, haz el favor.

El moderno transistor emitía música pop.

- Es Beyoncé, a mí me gusta.

- Es una puta mierda. Apágala.

- ¿Prefieres que ponga otra cosa?

- No. Sólo apágala.

Apagó la radio.

- Si quieres aprender, necesitas concentración. Trae el mechero.

Extendiendo un largo brazo, alcanzó el encendedor a su maestro, que estaba liando un cigarrillo.

- Necesitas fumar esto.

- ¿Necesito?

No obtuvo más respuesta. El maestro le alcanzó el cigarrillo humeante. Despedía un olor semidulzón.

- ¿Qué es?

- ¿Estás tonto? ¿Tú qué crees que es?

- ¿Siempre fumas lo mismo?


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