Las tardes grises I
Publicado por Davo Valdés en Viernes, 6 Noviembre, 2009
Davo Valdés
Estaba Natalia mirando unas sombras en el pasto: siluetas de golondrinas avisando la lluvia tardía. La humedad se sentía en todo su cuerpo; el calor se impregnaba en los troncos de las palmeras que sudaban en silencio, elevando sus rosotros al cielo. A lo lejos un camino de hormigas huía del mal tiempo: viento, nubes grises y dentro de Natalia, una sensación de excitación se transformó en instinto animal. Su mano se deslizó por sus piernas pálidas, su falda corta se entreabrió y con la mano tocó su sexo. Adentro también iniciaba una tormenta, y el orgasmo llegó con la primera lluvia de la temporada. Sus ojos ahora fijos en las nubes fugaces y caricias del cielo caían en forma de besos mojados.




Anónimo escribió
Davo eres bueno en cuentos eróticos pero en este te falto ese toque. Date la oportunidad de expresar más el erotismo
Saludos