EL CLUB OLIMPO
Gary siempre había pensado que el Club Olimpo era el escenario perfecto para un asesinato. Lo hacía cuando se sentaba todas las noches en su mesa habitual, ubicada junto a las demás frente al escenario.
Sin embargo, ese día estaba allí para algo más que eso. El viejo Bill le había encargado uno de sus trabajitos. Hacía tiempo que no contactaba con él, pero se trataba de un asunto de gran importancia, lo cual le hizo recordar que seguía siendo el mejor. Bill era el verdadero amo de Tango City. Desde la sombra, controlaba todos los garitos oficiales y extraoficiales, como el burdel en el que trabajaban las bailarinas del Olimpo. Marie, la principal, se había ido de la lengua y confesó ante la policía. Por eso había que eliminarla. Si no declaraba en un juicio, no había caso.








