El Valle de Todas las Cosas
Érase una vez en no sé dónde, que nació y creció un niño llamado Alguien. Creció fuerte y alto como un roble y se enamoró de la princesa Fulanita de Tal. La corte y la caza le aburrían, así que Alguien decidió acudir al rey antes de casarse con Fulanita.
Con sus mejores galas entró en la sala del trono del Rey Mengano de Cual.
-Deseo vivir aventuras, ver el amanecer sobre el mar y el canto de los halcones sobre los árboles.
-En realidad lo que quieres es hacer algo, joven Alguien.-El rey se volvió y llamó al Mayordomo Real-. Que ensillen a Rápido y que carguen en sus alforjas comida para un largo viaje.
Alguien emprendió su marcha al amanecer, tras despedirse de una atribulada Fulanita, con el sol en su espalda y el camino bajo los pies de su caballo.







