Corazones sangrantes
Un corazón roto sangra, porque está vivo.
Sangra, para arrojar todo el veneno que le han inyectado; desinfectarse, restablecerse.
Y duele, no siempre de la misma forma, pero duele.
Y ese dolor que nos afixia,en verdad nos está curando.
Nos hace más resistentes. Parece estar acabando con nosotros, cuando en realidad nos da vida, porque nos hace sentir, darnos cuenta de que todavía seguimos vivos.
Porque, cuando de verdad estamos [casi] muertos, es cuando no sentimos nada.







