¡TOC, TOC!
¡Toc, toc!
¿Quién es?
Soy el imposible.
¡¿Mande?!
¡El imposible!
¡No puede ser!
…
¡Toc, toc!
¿Quién es?
Soy lo improbable.
¡¿Mande?!
¡Lo improbable!
¿Tiene pruebas?
…
¡Toc, toc!
¿Quién es?
Vayamos al grano, señora. Creo que sabe quien soy, el recaudador de Hacienda.
Mmm, ¿puedo llamarle el impagable?








jajjajaja, impresionante humor
debo de estar espesisimo, pero con el improbable me he perdido un poco, porque pensaba que te referias a improbable de probabilidad y no de probar. En fin, que desvarío yo solo. Muy bueno, Zil. Se te echaba de menos
Gracias Lasci. Sí, la verdad que uno se pierde un poco con este relato. Por eso, lo he calificado también de surrealista.
Yo también echaba de menos publicar por aquí, pero paso bastante a menudo, don`t worry!