La estudiante de actuación
-¿Para qué tanta violencia? Mira, me voy a relajar y has conmigo lo que quieras-dijo la mujer mientras en el forcejeo intentaba sacarse algunas prendas de ropa, luego que el violador la jaló hacia una pequeña callejuela y la tiró al suelo tomándola de sorpresa violentamente por detrás.
El hombre quedó petrificado al ver la docilidad de la mujer y su vista fija en la de él.
-¿Qué no ves lo delgada que estoy? ¿Que no te das cuenta que no te tengo miedo?
Créeme. Si me violas tendrás SIDA; y si decides no hacerlo y matarme:
¡Me harías un gran favor!-Gritó.
El hombre la soltó de golpe y se alejó corriendo. Ella se quedó tendida en el suelo. No sabía si reír o llorar mientras miraba al cielo oscuro. Luego se levantó.
Las piernas le temblaban.

Moraleja: La vida humana es demasiado corta para empezar a quitarle cosas. Lo importante es añadirle capítulos.







