Extrañas sensaciones…
Extrañas sensaciones le recorrían cuando miró de nuevo hacia abajo. Allí seguía, en sus manos, tal y como lo había tenido siempre.
Se sentía confuso. Hasta tan sólo un par de días antes, no se había preguntado nunca por qué estaba ahi. Asumir las cosas, entenderlas como normales cuando siempre las has visto, cuando siempre las has sentido cerca.
Levantó la vista, hoy llevaría su experimento un poco más allá.
Salió a la calle. Sabía que su amiga le estaría esperando donde siempre, a la misma hora, con la misma ropa y el mismo gesto. Asi había sido todos y cada uno de los días desde hacía innumerables años, y no iba a cambiar ahora.







