El beso
*Dedicado a mi primer beso. Esto no entra estrictamente dentro de la categoría de “relato”, espero que a nadie le moleste*
La miré. Me miró.
El corazón comenzaba rauda su sacudida y todo se volvió muy frío. Las paredes se tornaron pálidas, el suelo presentó un semblante azul polar, el viento paró en seco, los océanos, montes, valles, páramos; todo murió al instante de frío. Sólo permaneció algo de calor y de vida en la tierra. Algo importante iba a suceder.
En algún recóndito lugar de entre la inmensidad de la naturaleza, en vida una llama se encendió. Avanzamos el uno al otro sigilosamente a la par que con delicadez, para no convertir un momento mágico y duradero en algo fugaz, aunque esa suerte no dependía, ciertamente, de nosotros.








