Al Borde
Todo amor tiene que llegar a un final… Pero a veces ese final puede ser demasiado trágico, sobre todo si aún no ha tenido un comienzo.
“¿Cuánto más podría sostenerla?”
“Al Borde”
La mire directo a los ojos. Era sorprendente como podía mantener la calma en un momento como ese. Pero lo sabía, pronto el pánico se apoderaría de ella como a cualquier otro individuo normal. Y así fue. Desvío su mirada de la mía y comenzó a llorar en silencio. Sabía que eso hacía, ya que podía sentir el movimiento que hacia su cuerpo cada vez que acallaba un sollozo.
No la culpaba, yo también deseaba llorar; tragarme mi orgullo de hombre y llorar, pero alguien tenía que ser fuerte por los dos; así que no lo hice, a pesar de las fuertes punzadas que atormentaban mi brazo y de todas las piedras que se encajaban cada vez más profundo en mi pecho y estomago. Miré hacia el cielo y vi como este comienzo a oscurecer. ¿Por qué tardan tanto?








