Las tortugas y el correo
El primer ingeniero del mundo fue Dios. Con su perspectiva lógica y organizativa, en pro de construir un mundo para bastantes milenios, al menos 5000, realizó un análisis exhaustivo y bien documentado sobre las necesidades del mundo y decidió asignar una responsabilidad a cada animalito, muchos de los cuales no eran como los conocemos hoy en día.
Los elefantes, por su tamaño y peso, serían los constructores de caminos. Trabajarían varias horas a la semana y siempre andarían en grupos numerosos para asentar bien el camino. Un paso abre una ruta, un segundo paso la consolida y el tercero le da su visto bueno, por eso los elefantes bebés van a la cola, sus ojitos están más cerca del suelo que los de sus predecesores.








