Amiga mía
Una noche de invierno salí a tomar una copa con una amiga, y en vez de una copa fueron varias una detrás de otra sin parar.
Al amanecer decidimos despedirnos y ir cada uno a su casa, pero mi amiga cambio de opinión, quiso venir a la mía.
Al día siguiente al despertar, un cuerpo desnudo de un hombre estaba junto a mi, y al mirarle la cara era mi amiga.
Solo pude pensar que nuestra amistad no tenía porque cambiar.



(3 votos. Puntuación media: 4,67 sobre 5)




