El paso del tiempo
empieza un nuevo día, justo después de sonar el despertador a la misma hora de cada día desde hace tantos años.
La chica la que me cuida cada día y me ayuda a bañarme día si día no, me ha llevado para desayunar una pasta y el café que tanto me gusta para empezar el día.
Ahora me estoy terminando de vestir, y mirando por la ventana de esta habitación veo a un chico que hace muchos años que cada día a la misma hora suele pasar por aquí delante de esta residencia para personas mayores.
Cada día cuando lo veo pienso en cómo debe ser su vida … si es rutinaria o no, porque parece serlo, siempre a la misma hora.
Ahora que, a buen seguro, que la vida le ha cambiado, ya que antes siempre pasaba por aquí solo, y ahora desde hace unos dos años pasa con una chica, que no cuesta imaginar que pueda ser su novia.








