Un dia cualquiera
Hoy un día cualquiera me levanto como cada mañana con la intención de ir al hospital a hacerme unas pruebas rutinarias.
Llaman a la puerta, y es una muy buena amiga que me viene a buscar para acompañarme al hospital a hacerme las pruebas para no ir solo.
Subo al coche, ella conduce, yo no puedo conducir.
De camino al centro hospitalario hablamos de muchas cosas, las noticias del día anterior, de cómo están nuestros hijos, o simplemente escuchamos la música que ha puesto en el coche.
Llegamos al hospital y aparcamos el coche en el parking.
Antes de bajar del coche escucho un trozo de canción del Joaquin Sabina que dice:
“A mis Cuarenta y diez, Cuarenta y Nueve dicen que aparento, hoy mas antes que después tengo que enfrentarme al Delicado momento …”








