Rol
El ocaso llega a las verdes faldas de las montañas Wymbarr con rutinaria placidez. Los trolls de las cavernas vuelven a sus guaridas para cenarse a sus retoños, los grandes huargos de las nieves se desperezan después de un día de inactividad y los elfos de la luna surcan las primeras luces del ocaso a lomos de sus Águilas Rey.
En medio de toda esta quietud, un guerrero de nivel quince trepa por la ladera más rocosa y escarpada, con sus manazas cobrizas arañando con fuerza las piedras y terrones de arena.
Muy lejos de allí, en una urbanización de Torrelodones…
-Tira percepción. –La voz adolescente casi rompe la atmósfera.
De repente, Randall detiene su ascenso cuando desde la cumbre, cae un peñasco del tamaño de un oso. Lo ve justo a tiempo y lo esquiva por escasas pulgadas (alrededor de dos dedos gordos de pie) gracias a su +9 en reflejos. No en vano le llaman el Intrépido de Tantalia.







