El reparador de libros
- Me ganaré el sueldo reparando libros
- Nadie querrá un libro roto. Yo no te lo compraría.
- Pues me los quedaré todos. Un libro nuevo puede leerse y disfrutarse, pero no sabrá ayudarte a que lo leas.
- Sus hojas estarán más limpias y más blancas.
- Las del libro roto se alegrarán de que las leas.
- El libro roto estará desconchado, sin portada.
- Me recompensará más su belleza cuando la encuentre.
- ¿Y si el título se ha borrado o es ilegible?
- Le inventaré uno nuevo que le ajuste y al que coja un nuevo cariño.
- A veces los libros no son conscientes de que están rotos y olvidan ser agradecidos.
- Lo haré porque no podré evitar hacerlo. No hay qué agradecer.
- ¿Y si, tras todo tu esfuerzo, se lo llevan y no obtienes nada a cambio?


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