Rima XXVIII. Otra vez
Dije que no volvería,
y volví.
Juré ante santos,
que nunca jamás.
Y el jamás,
se perdió,
para jamás
volver a ser,
una palabra
que significase algo.
Aprendí,
y decidí,
dejarlo a un lado.
Apartarlo de mí.
Y volví.
¡Volví!
Tonto de mí.
Se volvió a apoderar
de mi cuerpo,
de mi ser,
para llenarme de nuevo.
Ya está aquí,
ya llegó.
Y nombrarlo,
me da terror.
Y si
fuera otra
la otra,
la cosa no sería tan mala.
Pero es ella,
la misma, la de siempre,
la que siempre me llama.









“Ya está aquí,
ya llegó.”
Influencias de Vetusta Morla, eh? Jeje. Me gusta, me gusta
Exactamente. Jo, qué ganas tenía de volver por aquí.