Fiebre

Su hogar era una pequeña choza de paredes levantadas a puro desperdicios de la sociedad, techada de soledad.

Estaba enferma, cansados y gastados  huesos tirados en un jergón, deliraba de fiebre, comenzó a gritar:

-Perkins, hágame un pollo al horno con puré de zapallo y prepáreme el baño-

-Si señora- le respondió él.

Encontraron su cadáver mucho tiempo después pero aún podía vérsele una sonrisa en el rostro,en sus manos  una foto color sepia,donde apenas se asomaba una joven vestida de primavera.

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