Y…¿PUEDE HABER OTRO INFIERNO?

Desde que éramos pequeños,

no paramos de oir que existe,

“del” ese infierno o ese averno,

dónde si malos…allí acabamos.

 

Se decía, para librarnos de él

que buenos debíamos de ser,

de no cometer pecado alguno.

ni venial y, ¡menos el mortal!.

 

No sé el por qué de tal engaño,

si, hasta ahora ninguno cometí

y en dos años, “todos y juntos”,

más de los “gordos” que otros.

 

Y que me pongan ya la penitencia

a mil padrenuestros voy dispuesta,

en reclinatorio y piedras en rodillas

con brazos en cruz y con chinchetas.

 

Y, sin embargo… en el cielo estoy,

en una nube blanca al lado del sol,

no entiendo ni cómo ni el por qué,

o se explicaron mal o yo no oí bien.

 

Qué tonta por no querer hacerlo,

soportando pecados del demonio,

riéndose en mi cara a carcajadas,

por el mismo diablo mangoneada.

 

Me decían por eso y por más cosas

que el cielo tenía, más que ganado

y yo el infierno pedía, a toda costa,

esperando otra cosa que el pasado.

 

Ahora es que ni sé lo que es pecado,

hasta pienso que por otro he pagado

que los míos no son ni “menudencias”

y que en premio este cielo he ganado.

 

Si el infierno existe ya en él he estado,

y no puede haber peor que el existido,

y si tengo que ir a “ese”que se cuenta,

sin pensarlo dos veces, voy de cabeza.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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