SERIA CUALQUIERA DE ESAS CRIATURAS…

¿Qué daría yo por ser una de ellas?

cualquiera de esas “criaturas”…

de las que hoy con tanto cariño

me relatabas sus vidas a tu lado.

 

Hubiera dado el alma y muchas cosas

de las que dicen que ellos carecen…

yo, sí que estoy segura que sí tienen

por su lealtad, por su comportamiento.

 

¿A cuántos “seres humanos” les falta eso?

los habría a cientos si los contásemos…

los que me describiste hoy, todo lo tenían

y un corazón más grande que muchos de ellos.

 

La fidelidad y ternura  de cuantos me has dicho

envidiarla querrían cientos de miles…

y aún así compararse nunca podrían…

pues el reino de los cielos se hizo para ellos.

 

Daría lo que tengo… y lo que no tuviese

por estar encarnada en cualquiera de tus perros

de la raza que fuera, del pelaje que fuese…

para estar a tu lado… y “mimarnos” siempre.

 

Estaría lamiendo y oliendo tus bellas manos

buscaría entre ellas… tus dulces caricias

seguiría tus pasos a dónde tú fueses…

ni un minuto libre tendría por no atenderte.

 

Pasearía contigo, presumiendo de mi “amo”

del hombre más guapo de todo ese pueblo

del caballero andante que yo quisiese…

sería el Sancho Panza que te defendiese.

 

De todo peligro yo te salvaría y protegía

nada más “olerlo” me pondría en guardia

sería tu escudero, tu arma, tu lanza…

que nadie te tocase si con ello te dañase.

 

Sería el perro fiel que te siguiese…

al fín del mundo… si hiciese falta

moriría por tí, si eso surgiese…

antes de que nadie, a tí te hiriese.

 

Me gustaría mi vida ser esa criatura

de la que un día contases sus virtudes

me gustaría amor mío que de mi hablases

como que te he querido, igual que ellos…

 

Y al que tú regalaste los cuidados

al que tú alimentaste y protegiste

al que con ese amor por él devuelto

te enorgulleces tanto de haber tenido.

 

Quisiera cariño mío, darte mi vida…

como esas “personitas” que te la dieron

quisiera amor mío tumbada en tu suelo

besarte los pies, acurrucarme en ellos.

 

Recibir tu sonrisa cada mañana…

tomando tu café con tus galletitas

y darme de tu mano un trozo de ellas

para darte mi sonrisa de todos los días.

 

Quisiera y quiero ser esa “perrita”

con los ojos tiernos y serenos…

y mover mi “colita” como sonajero

para decirte lo mucho que te quiero.

 

Que cada ¡GUAU, GUAU! que emita

diga lo feliz que me estás haciendo

que me mandes callar por ser pesada

para no recibir de tus vecinos las quejas.

 

Cualquiera de ellos, o ellas quisiera,

o una planta o un jilguero de tu ventana

lagartija, mariposa, o mosca “cojonera”

con tal de tenerte cerca… en mi mirada.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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