Y… OTRA

Se van apoderando de tí poco a poco…

sin darte cuenta se va metiendo en tu mente

acampando en cada hueco que encuentra

sin dejarte ni una opción para pensar lo contrario.

 

Y te engulle y te absorbe sin poder hacerle frente

sin apenas darte cuenta de que puedas oponerte

sin darte tregua ninguna, a que pienses por tí mísma

te va robando el cerebro y… en un saco te lo mete.

 

Y con cuerda te lo ata, y…al hombro se echa la saca

llevándose bien atado, lo sustraído en tu casa…

no se saca el antifaz, por miedo a identificarlo

seguro, al ir de camino, irá a robar a otra parte.

 

Te anula el buen pensamiento y en malo te lo devuelve

cazándote entre sus redes, te marea y te retuerce…

y notas te va comiendo, masticandolos, mordiendo

y según te va zampando, sientes como va doliendo.

 

Comienzas a tener dudas, en marioneta convierte

te cambia, te manipula, te hace pensar lo que él quiere

y, como una pesadilla, delirando, la fé te va abandonando

y sin fuerzas tu voluntad va mermando y a su merced va dejando.

 

Entonces te va liando… con su maldad embriagando

sorbo a sorbo envenenando… sin antídoto esperando

diciéndote lo contrario… de lo feliz que antes eras

sin piedad te va llevando a una profunda tristeza.

 

Y entre unos bloques de hielo, deja caer tu cabeza

y te enfría las ideas… y el corazón… y las venas

y tu cuerpo queda helado, sin sentir, muerto lo deja

sin estímulos ninguno, ni a una puñalada hay queja.

 

Has perdido la ilusión, la esperanza, ¡nada queda!

hasta ese amor… cuento de hadas… ¡no queda!

hace que lo pierdas todo, que ya no recuerdes nada

si has existido o no existes, si yo soy o yo no he sido.

 

 

 

 

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