Alborada trovadoresca de amor durmiente

 

 

ALBORADA TROVADORESCA DE AMOR DURMIENTE

 

Ahora que la edad me vence…

 

Asiduo, a no dormir ni una noche

vagaba libre donde a ella la enterramos

fue en la tierra, al dominio donde andamos

incapaz de olvidar a un ser humano al que una vez

tomé la mano.

Toné mi guitarra española al oído de las tumbas

largas veces la toqué sin perder la aptitud de amar,

detonaba su sonido con maldad banal

al pulsarla con los dedos en cobijo de nublados mausoleos

monumentos deleznables, por el tiempo y el lugar.

Soné mis noches la guitarra en el pórtico gastado

acercándome a su lado

y desde el intestino del callado panteón cantaba una voz de amor.

Tras la puerta sin postigo revivía la cantora

en el templo de granito donde a ella la guardamos,

una vez, o una noche, realmente igual me da

pasmado quedó sin duda, un intruso al oír a mi señora

un errante inoportuno en el canto de la noche

y acercándose, de esta manera habló.

—Rara voz es la que suena, de ultratumba debe ser

esa voz, de esa mujer.

Simularon sus palabras a un estrépito ventoso

arruinando al espectro poderoso, tras la puerta

en pleno uso de mis facultades mentales en aquel momento

y, sin abusar de premeditación o alevosía

mutilé la yugular del intrépido don Nadie, con la púa triangular

séase arreglado el secreto del sonoro umbral

a su muerte, de maldito cárdeno goteo…

Ahora que la edad me vence, continuaré mi narración

temiendo en elevada posibilidad no llegar hasta el final

mas, es con mi guitarra matinal cual en esta alborada

sigue el canto de la cónyuge encerrada;

llamé a la puerta del sepulcro que jamás me abrió

al otro lado de ella turna mi señora

sin podernos encontrar, vivimos las noches.

 

 

Maikel

Bien compañeros, yo me marcho, ya he eliminado todos mis escritos.

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2 Comentarios

  1. por Victoria Permuy publicado el 29/06/2017  01:01 Responder

    Hola Maikel, bienvenido. Se te echaba de menos, aunque sabemos que la espera vale la pena... ¡me encantó!, pese a lo que te digo siempre, leyéndote me veo en el cementerio, describes todo tan bien que se imagina uno los cánticos y el sonido de la guitarra, que me imagino triste, melancólico y con alguna que otra lágrima colgada entre sus cuerdas... lo que sí ví claro es la púa, me la imaginé gris perla oscura... luego como no, chorreando de sangre. Supongo todos tendremos esa percepción, eres mágico con tu "pluma" que ahora transmites con el teclado. Soberbio, en cada palabra, en cada frase... ¡qué envidia!, yo escribo con la escoba y en zapatillas...no sé hacerlo de otra manera...¡ojalá fuese así!.
    Me he quedado un poco "fastidiada" en tu comentario de: ya os dejo amigos...¿qué quiere decir? no estarás pensando en dejarnos plantados ¿no?, espero que te refieras o otra cosa, a mí, particularmente, me sentaría como una "patada" en "sálvese el nombre o el sitio", no lo hagas "porfi" creo que eres uno de los mejores que han pasado por aquí, os admiro mucho y disfruto con vuestros escritos, ¡no me hagas eso!. Un saludo y mi más sincera enhorabuena. Victoria.

    • por Maikel publicado el 29/06/2017  23:08 Responder

      Hola Victoria, con comentarios como los tuyos es imposible abandonar la página, aunque mis publicaciones las haga muy a la larga. Me alegra que guste el poema sobre ser de un tema que ya me caracteriza (oscuridad, muerte y romanticismo). Seguiré por aquí, saludos y gracias por leerme.

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