Sueño de una noche de verano milanesa
Basado en una historia real.
La noche cae y la ciudad respira. Las luces se apagaron hace rato, pero el calor mantiene encendidos algunos ojos. El silencio se apodera de la situación, sólo interrumpido por el leve vaivén de las cortinas que adornan una ventana abierta.
Una ventana abierta que con unos furtivos soplos de brisa trae consigo nuestra historia de una noche de verano milanesa.
Concentrada en escuchar el silencio para apagar su mente, la chica al fin se acuesta en la cama.
Pero esta noche no está sola. Como si la corriente le invitase, él se acerca y le susurra unas palabras al oído. Dulces para él, amargas para ella. Con todo su cuerpo en tensión, ella prefiere ignorar su presencia y girarse hasta encontrar una postura cómoda.


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