Gruñir que te quiero
Gruñir que te quiero
Mis aullidos resonando en los rincones del amor
Sin medida conocida, y yo un inculto del sentir
Sin nociones de lo que habla, sin conocer el vivir
con la niña que maneja a su antojo el corazón
Del retazo de un poeta acabado
Si su musa no le inspira las estrofas más bonitas.
Tú gimiendo y resoplando me comiste el corazón
De diario, el de siempre, el que a ratos me hace caso,
El que pierde la razón cuando piensa sólo en ti,
Y eso es siempre desde aquel dichoso mes de Abril.
Tus gemidos, mis aullidos, un sollozo, y el despojo
Del ropaje que enjaula sentimientos desnudos
Nos sirvieron pa entender que aquí ya no hay na que hacer
Sin abrazos, sin acariciar los labios del pecado,







