Un hijoputa en Nueva York – 22 ago 11
22 ago 11
Sam es un pelín pijo y snob para mi gusto pero me agrada quedar con él de tanto en tanto porque es diferente al resto de gente que suelo frecuentar. Tenemos orígenes distintos, no sólo de país, también de educación, de maneras y de clase social. Nunca hubiéramos entablado amistad de no haber sido porque durante un brunch que la empresa celebró en el salón de un hotel ligamos con dos españolas allí mismo, delante de todo el mundo. El numerito tuvo su gracia y eso nos reportó una cierta fama de playboys que en absoluto se corresponde con la realidad y a partir de ahí hicimos buenas migas. Desde entonces siempre que salimos es para ir de caza.









