EL AUTOR
La luna se guarda temprano aquella fatídica noche, las bestias carniceras deambulaban sedientas de sangre, nada ni nadie las paraba, amas y señoras de las tinieblas.
Danzaban en la oscuridad. Los ojos inyectados de sangre, la boca espumosa, dando alaridos de gozo y placer, esperando el momento para atacar.
El fétido olor que emanaba de su cuerpo era insoportable, el ambiente estaba cargado de muerte y destrucción…
De donde salieron? Y como llegaron hasta allí? Difícil de saber lo cierto es que estaban y hambrientas…
Solo alguien podía parar aquella horda infernal, antes que diera rienda suelta a su ritual sangriento…
El autor… Que con un simple golpe de teclado borro aquella ficción macabra.







