SOPA DE RELATOS

Encuentra al escritor que tienes dentro

La palabra con la que hablo.


Sientes en tu boca la navaja de la noche, esperas a que la música empiece a follarse a tus oídos, dejas la consciencia aparcada en un charco de vómito asqueroso, cierras los ojos esquivando el fogonazo de energía que te derriba en cada estruendo.

Relucen los metales en el claroscuro que te absorbe, se mecen en el océano de ojos que arden ante ellos.

Miras a tu alrededor, sabes que hay alguien cerca de ti pensando lo mismo que tú, tal vez un cruce de miradas, de nuevo estruendo, adrenalina invade tus venas y estalla en el cerebro, restalla el látigo del humo en tus retinas. Cierras los ojos.

Sabe a sangre entre tus dientes, por un momento mueres en la oscuridad.


Necesita mejorarRegularBuenoExcelenteObra Maestra (¡Vótame!)
Loading ... Loading ...

Vacaciones.


Pronto. Demasiado pronto todavía. Aquellos ojos de piedra, fijos en los tuyos, removían las oscuras e impenetrables sendas del miedo. Cada crujir de la ajada madera, cada rechinar de los hierros oxidados retumbaba como si fuese el aullido penitente de algún desgraciado ardiendo en el infierno. La vasta negrura que se alzaba sobre tus cabellos, sostenida por columnas de trazos imposibles, en nada tenía que ver con la apacible serenidad de la noche ahí fuera. En fin, una espera interminable, como un canto gregoriano de los de antaño, que pronto había de dar sus compases finales.

Pero obró el milagro. Un rayo de luz alcanzó las baldosas, abriendo un reguero de motitas de polvo en la asfixiante atmósfera que sabía a antiquísimos tiempos, que olía a la fe de cuanto peregrino hubiese quedado prendado de aquella maravilla de cristal, que recordaba noches y días de tramas imposibles y órdenes tajantes. Por fin, el primer rayo de luz que había de iluminar Septima Legionis hizo justicia con la íncreíble belleza de las vidrieras.


Necesita mejorarRegularBuenoExcelenteObra Maestra (¡Vótame!)
Loading ... Loading ...

A título póstumo.


Rugoso. Polvoriento. Desamparado. Mis manos ya no sólo eran sentido, sino sentimiento. Notaba cómo alguna parte de mi ser se escapaba por los dedos, buscando libertad antes de ser corroída por la oscuridad. Pero seguía anclada al suelo, desvelada en el intento de restar angustia a ese momento. Por eso acariciaba las piedras, por el simple hecho de encontrar sustento en algo que ni siquiera podía ayudarme; tal era mi desconsuelo.

Sin embargo, en un alarde de valentía, abrí los ojos; quise perderme por última vez en aquel sendero nocturno que tantas otras madrugadas me había guiado hacia el destino correcto. Me sentía inútil utilizando mi cerebro para algo que ni siquiera necesitaba. Tenía –siempre había tenido- una memoria prodigiosa, hasta el punto de recordar cada minuto de mi historia desde que tuve consciencia.


Necesita mejorarRegularBuenoExcelenteObra Maestra (¡Vótame!)
Loading ... Loading ...

why I fight?


Dos cuerpos, dos bocas, demasiados dedos intercambiando caladas con destino a ninguna parte. Entrelazadas con el humo se escapaban las palabras, resultaba complicado averiguar dónde acababa una y empezaba la siguiente, se descolgaban sílaba por sílaba de aquel balcón pendiente de la mole de ladrillos que abatía las miradas, desgranaban las vocales en las esquinas de aquella calle gris y gigantesca, fría aún siendo hija del agosto, reemplazado el sol por la insultante luz de las farolas. La conversación versaba sobre las creaciones de éste y aquel, acerca de cómo seducir a las musas y encadenarlas al vago atisbo de inspiración que siempre acababa siendo un desvarío inconcluso, soñado mientras las distancias entre el papel y el boli abren paso a la brecha desganada de los suelos de baldosas.


Necesita mejorarRegularBuenoExcelenteObra Maestra (¡Vótame!)
Loading ... Loading ...

Consúmeme.


Caminaba con la seguridad del que sabe que lo están mirando, aparentemente distraída, la cara alzada, observando al resto de la gente y sacando mis propias teorías acerca de cada individuo que pasaba a mi lado. Sabía que provocaba cierta desconfianza, y me encantaba jugar a desafiar a los inconscientes que se atrevían a mirarme directamente a los ojos. Me resultaba divertido el simple hecho de que nadie fuese capaz de sostenerme la mirada. Siempre acababan bajando la vista, gesto de sumisión que me apuntaba como una victoria en mi libreta mental. Me imaginaba el desconcierto, primero, de aquellos a los que desafiaba; y la rabia, después, de ser uno más dentro del rebaño, una ovejita que prefiere esconderse, no sea que el lobo vaya a por ella. Llegado ese punto mi conciencia empezaba a gritarme lo retorcida que podía llegar a ser, pero ya se sabe que los Pepitos Grillos acaban devorados por las mentiras, y que la hipocresía barata que nos es surtida en estos tiempos de salvaje consumismo hace que las miserables desgraciados que se humillan ante mis ojos olviden la afrenta sufrida y retornen al redil del que un día salieron en manada, hijos bastardos todos ellos, fruto de la unión lasciva y repugnante entre el fascismo y el capitalismo, traídos a este mundo entre billetes manchados de sangre inocente y falsas promesas caducadas cada cuatro años. Así pues, mi lástima para con ellos se iba transformando en rabia contra la sociedad, contra el sistema. Ya no los veía como víctimas, sino como verdugos. Verdugos cuyo cometido era matar de la manera más cruel posible todo rastro de humanidad para sustituirlo por el frío metal de las máquinas y por la oscura inconsistencia del petróleo. ¡Qué asco me daban!


Necesita mejorarRegularBuenoExcelenteObra Maestra (¡Vótame!)
Loading ... Loading ...

Un cuerdo de tantos…


Tenía una memoria prodigiosa, podría haber sido un portento y, sin embargo, consagró su vida a recordar el momento en el que empezó a recordar.

Una vez muerto fue olvidado, triste final para alguien como él.

VN:F [1.9.13_1145]
Rating: 0 (from 0 votes)

Necesita mejorarRegularBuenoExcelenteObra Maestra (¡Vótame!)
Loading ... Loading ...

Intento 2.


Paseo ciega por tus “te quieros”
restando vidas a la tuya;
me subo cada noche a la luna
a buscar un punto de lucidez.

Me remonto al principio de los tiempos
cayendo poco a poco en la locura;
empiezo a necesitar una (aunque sólo sea una)
de tus caricias en mi piel.

Entro en bucles demasiado conocidos,
transitados por ajenos desde ti,
precipito la caída en el abismo;

en silencio te comprendo, incomprendido,
resultaste ser parte de mí,
pero sé que siempre acaba siendo lo mismo…

VN:F [1.9.13_1145]
Rating: 0 (from 0 votes)

Necesita mejorarRegularBuenoExcelenteObra Maestra (¡Vótame!)
Loading ... Loading ...

Llueve…


Todo empezó un catorce de enero. Tal vez pura coincidencia, pero ese sábado la luna llena inundó el firmamento con una claridad que deslumbró al propio reflejo del invierno e hizo palidecer a todas aquellas trivialidades que ocupaban espacio en el tiempo y el invierno. La noche (ya se sabe que después de la tormenta viene la calma) se disponía a velar el sueño de los habitantes de la ciudad, exhaustos de una semana de reencuentro con la realidad, relegada al último lugar de deseos para el nuevo año. El humo del cigarro se entrelazaba con las notas de aquella base de jazz de una manera perfecta, tan delicada que temía que la suave brisa de enero quisiese jugar con la efímera fragilidad de lo abstracto. Por eso se levantó del sillón y cerró la ventana. Observó el reflejo de la luna en el asfalto, que brillaba debido a la fuerte tormenta que había previsto la mujer del tiempo a la hora de desayunar. Había sido una sucesión de luz y sonido, ecos lejanos de las furiosas tempestades que los dioses tenían a bien regalarnos en un alarde de superioridad sobrehumana. Los violentos rayos que agrietaban el oscuro cielo, plagado de nubes, eran una premonición del estruendo que había de terminar d romper la bóveda celeste. Dejó que el sonido inconfundible del vinilo inundase cada espacio de la habitación, mientras aquella voz la envolvía en una atmósfera de calidez en la que, poco a poco, muy lentamente, fue cayendo en la dulce agonía del sueño. En su mente comenzaron a surgir nuevas partituras, saxofones y clarinetes improvisaban melodías sobre la base que el piano de Casablanca les brindaba, en una ocasión única de simbiosis perfecta, mientras el humo volvía a bailar con un silencio de corchea a contratiempo. Poco a poco la música se fue diluyendo y sólo quedó un océano de pentagramas en clave nublada, vacíos, sin sustancia ya que les diese vida.


Necesita mejorarRegularBuenoExcelenteObra Maestra (¡Vótame!)
Loading ... Loading ...

Morir no es necesariamente “acabar de”, sino “empezar a”.


Y mientras volvía en el coche sentía una especie de vacío. Ya había desistido de averiguar de dónde salían esas sensaciones. Se limitó a apoyar la cabeza en la ventanilla y aislarse del mundo. Parecía complicado. Ese cielo tan feo, rojizo como un crepúsculo sangriento, que se había comido una a una todas las estrellas del universo. Sí, era bastante complicado imaginar algo mejor viendo una realidad tan aplastante. Pensó cuánta gente habría en ese momento mirando el mismo cielo, derramando las mismas lágrimas, persiguiendo las mismas metas. Mientras tanto, la banda sonora de su vida seguía corriendo, marcando la escena que le tocaba vivir. Se vio subida encima de la luna, superando el vértigo que siempre le había dado volar demasiado alto. Sabía que era importante no dejar que le cortasen las alas. Y sabía también que siempre habría gente dispuesta a hacerlo. Lucharía por seguir surcando el cielo. Pero decidió que en el mismo momento en el que la derribaran sería ella misma la que vengase su propia muerte. Explotaría en mil pedazos, se fraccionaría cada vez más; ardería para convertirse luego en hielo, cortante como si de una espada se tratara, afilada como la lengua viperina de todos aquellos que la odiaban. Supo que su muerte no sería más que un nuevo comienzo. Estaba destinada a hacer algo grande, aunque ni ella misma lo admitiese.


Necesita mejorarRegularBuenoExcelenteObra Maestra (¡Vótame!)
Loading ... Loading ...

24 de mayo.


Enamorada de mí misma, pero sin llegar a narcisista… Si cada centímetro de mi cripta es un monumento, si encuentro el placer en el momento en el que el pincel pinta mis dedos en un lienzo, recorriendo el universo en un solo movimiento… Y si quieres te lo cuento, pero te advierto que mi cuento es un secreto, y ese que lo escuchó hace tiempo que está muerto… Pero insistiendo en el recuento entre vivos y caídos te repito que mi verso es infinito, y que a los hechos me remito si te digo que ilumino la cara oculta de la luna, que mi cultura llega a ser absurda y por eso leo runas en los muros de tus ruinas, que la cima de mi rima alcanza cotas nunca antes conseguidas y las masas se retiran cuando empiezo a recitar, y mi mente vaga libre desde el mar hasta la fiebre que asciende cuando vuelvo a delirar; si de normal no paso de 35 grados de versos condensados, concentrados en filosofía a sangre fría, y hoy la vista se me nubla y se me enquista mientras las lágrimas empapan el papel de la revista que me narra la agonía de una Tierra que respira ya sin vida, porque midan lo que midan vaticinan resultados, y los hados me confirman que la esperanza está perdida… Pero levantas la mirada y escuchas otra risa, y enamorada de ti misma sientes que la alegría se contagia, así que das otra calada y pronuncias la palabra que buscabas…


Necesita mejorarRegularBuenoExcelenteObra Maestra (¡Vótame!)
Loading ... Loading ...

Intento 1.


Ajadas las alas de las viejas mariposas,
aquellas que enamoraban a las hojas del roble,
descolgadas, buscando su aliento,
rompiendo su boca en la furia del viento…

Necesitas que alguien te diga “te quiero”,
cualquier idioma te vale,
pero ya lo sabes,
a veces el querer se te vence al deseo…

Sientes la aguja de su amor en las pupilas,
se te vuelven los recuerdos olvidados,
y es mejor que no.

No sigas por ahí, repites sin parar;
no caigas otra vez en el mismo error,
no confirmes de nuevo tu condición.

Me quedé sin aire.

VN:F [1.9.13_1145]
Rating: 0 (from 0 votes)

Necesita mejorarRegularBuenoExcelenteObra Maestra (¡Vótame!)
Loading ... Loading ...

.


A veces, y sólo a veces, cierro los ojos…

Digo sólo a veces porque ahora ya no puedo permitirme cerrarlos todo lo que quisiera. Siento que la amenaza constante de ser atacada planea ante mí, sobre mí, poniéndome en tensión al más mínimo atisbo de movimiento. Tensión que se traduce en un crujir de puños, en puñetazos rabiosos contra la pared del baño. Peligro silencioso que acecha a la vuelta de la esquina, preparado para clavarte un puñal por la espalda y regodearse en tu sufrimiento. Y entonces la alerta se produce. Un ruido, un sólo ruido basta para que reduzcas tu ámbito de movimiento al diámetro de las pupilas. Localizas la fuente del sonido, te giras y te encuentras unos ojos llenos de odio irracional hacia ti.


Necesita mejorarRegularBuenoExcelenteObra Maestra (¡Vótame!)
Loading ... Loading ...

Estás hecha polvo… no te rompas todavía.


Hoy es uno de esos días en los que hace más frío dentro que fuera. Siento cómo se congelan las palabras antes incluso de ser pronunciadas; con el corazón escarchado, crujiendo en cada helado respirar. Las manos tan frías que resulta casi imposible escribir algo medio decente. Una barrera de hielo en torno a mí, aislada de todo y de todos, gritando en silencio, sin sonido en el vacío, respirando cada vez menos, no vaya a ser que me duela, no poder correr por miedo a quedarme en el camino…

Y la duda de si realmente hay algo ahí adentro me corroe, pero a veces puedo ser tan cobarde…

La luz va desapareciendo, cómo siempre. Y cuando me quede a oscuras me levantaré, saldré afuera, y, por no quebrarme los ojos mirando de frente la realidad, giraré la cabeza hacia la ventana, sólo cenizas en llamas y una luna de plata, estrellas quemadas. Obviaré las distancias, al fin y al cabo el cielo es el mismo. Y, mientras la guitarra siga sonando, viviré en mi cabeza, pasando de toda esa mierda que acabo comiéndome a la fuerza.


Necesita mejorarRegularBuenoExcelenteObra Maestra (¡Vótame!)
Loading ... Loading ...

A este circo de reales…


Igual su amor también vale,
igual corresponde,
mas los ecos de las noches de diciembre
aún resuenan en mi almohada,
aún te buscan sin encontrarte mis palabras.

Se desglosan sin quererlo estrechas miradas
a las páginas de tu alma.

Eras saeta del alba, búsqueda del rocío en la mañana,
rojo fulgor en en los latidos de todo corazón,
lágrimas que empañaban mis sentidos.

Pero te siento ahora tan lejano,
insondable en el camino;
viento que arrastra lo estrellado,
huracán se torna hacia la más oscura noche;
vuelve en mi la luna solitaria,
descolgándose sus ojos y naciendo soledades.

Recuerdos caen ahora como losas en la tierra
sepultando cadáveres de escarcha,
y amarillean los versos del poeta,
pues ya no alcanzo a reescribirme y voy perdiendo,
poco a poco,
la inconsciencia.

Recaigo en lo gris de la rutina
observando a lo lejos castillos en el aire,
anclada en tierra de nadie;
promesas deslucidas en el km. 0


Necesita mejorarRegularBuenoExcelenteObra Maestra (¡Vótame!)
Loading ... Loading ...

Época del desenfreno. I


 

Recordaba bien la época del desenfreno. Fue tan caótica…

Lo primero que se le venía a la cabeza era una especie de sucesión de fotogramas. Sabía perfectamente lo que estaba viendo, pero mientras buscaba las palabras para describirlo sentía cómo el aire no encontraba espacio en sus pulmones, llenos de recuerdos, de imágenes, sonidos, olores… Lo malo es que no sólo eran los pulmones, sino que todo su ser se encontraba en ese momento en una catarsis espiritual que la llevaba lentamente hacia el  nirvana.

De repente, su cabeza empezaba a contarle lo que veía, siempre lo mismo, era una obsesión. Se repetía constantemente. Era al mismo tiempo calor y frío, arriba y abajo, luz y oscuridad. Sentía de repente unas manos que recorrían su cuerpo. Sabía que a partir de ese momento dejaba de ser dueña de sí misma y pasaba sistemáticamente al dominio de las pulsiones naturales. Era, pues, una fiera domesticada, a la que dejaba a sus anchas por el territorio que tan bien conocía, a fuerza de noches y noches en vela.


Necesita mejorarRegularBuenoExcelenteObra Maestra (¡Vótame!)
Loading ... Loading ...

Guiones vacíos.


Un tiempo después echó la mirada hacia atrás.

Vio su vida en una película: pantalla panorámica, banda sonora original, alta definición, efectos especiales…

Sabía que faltaba lo más importante, y es que sin trama nadie te compra la película.

VN:F [1.9.13_1145]
Rating: 0 (from 0 votes)

Necesita mejorarRegularBuenoExcelenteObra Maestra (¡Vótame!)
Loading ... Loading ...

La ingravidez de lo impar.


Una vez me hablaron de la ingravidez de lo impar. Lo impar es extraño, es misterioso.

Lo impar es la representación numérica de la soledad. Lo impar es la representación gráfica del desequilibrio.

Todo lo universal se mueve por dualidades, números pares, contraposición de elementos.  Bien o mal, grande o pequeño, cielo o infierno, justo o injusto, alto o bajo, derecha o izquierda… Resultan más armónicos los múltiplos de dos, y, sin embargo, los fascinantes son los impares. Los números primos son impares; el número pi, además de irracional, es impar. La unidad es impar, y por tanto, solitaria.

Esto quiere decir que todos somos impares en un mundo regido por lo dual: marido y mujer, bipartidismo, niño y niña… ¿Por qué buscar el equilibrio de lo par? Porque lo impar es ingrávido, carece de algo que lo aferre al suelo de la realidad. Y por eso me gusta ser impar. Significa libertad. Por tanto, se concluye que lo impar es libertad, y que la libertad es ingrávidez. Por tanto, buscamos nuestros propios nirvanas mentales: orgasmos furiosos, drogas psicotrópicas, adrenalina en la lucha… En una palabra, ingrávidez. Lo que implica libertad.


Necesita mejorarRegularBuenoExcelenteObra Maestra (1 votos. Puntuación media: 2,00 sobre 5)
Loading ... Loading ...

En blanco.


Tenía ante sus ojos kilómetros de nieve blanca e inmaculada; tendederos que chirriaban bajo el peso de decenas de sábanas recién lavadas; nubes con forma de boa o sombrero, según de quién fuera la mirada…

Tenía ante sus ojos un folio en blanco y lo único que le pedían era veinte líneas sobre sus vacaciones.

 

Cuánto talento desperdiciado…

VN:F [1.9.13_1145]
Rating: 0 (from 0 votes)

Necesita mejorarRegularBuenoExcelenteObra Maestra (¡Vótame!)
Loading ... Loading ...