La estudiante de actuación
-¿Para qué tanta violencia? Mira, me voy a relajar y has conmigo lo que quieras-dijo la mujer mientras en el forcejeo intentaba sacarse algunas prendas de ropa, luego que el violador la jaló hacia una pequeña callejuela y la tiró al suelo tomándola de sorpresa violentamente por detrás.
El hombre quedó petrificado al ver la docilidad de la mujer y su vista fija en la de él.
-¿Qué no ves lo delgada que estoy? ¿Que no te das cuenta que no te tengo miedo?
Créeme. Si me violas tendrás SIDA; y si decides no hacerlo y matarme:
¡Me harías un gran favor!-Gritó.
El hombre la soltó de golpe y se alejó corriendo. Ella se quedó tendida en el suelo. No sabía si reír o llorar mientras miraba al cielo oscuro. Luego se levantó.
Las piernas le temblaban.

Moraleja: La vida humana es demasiado corta para empezar a quitarle cosas. Lo importante es añadirle capítulos.





La plaza estaba repleta de gente. Todos alegres esperando el año nuevo.
El Bajo
Siempre decía que el mar, era lo que más amaba. Pero al ver su cuerpo inerte en aquella playa, me costó creer que el mismo mar le matara.
Beatriz le había entregado un papelito con su número…




