CAPÍTULO 1º DE UNA NUEVA NOVELA, NO TIENE TÍTULO
Subí por las escaleras del hotel para llegar a la habitación de mi siguiente víctima.
Me encontré con un camarero, y, cuando me dio la espalda, le corté el cuello y lo llevé hasta una puerta abierta para esconder su cadáver.
Cuando estuve a salvo en aquella estancia, cogí su ropa y me la puse. Después, recargué mi revólver con balas de plata.
Volví a salir al corredor, y me disponía a realizar mi cometido.
Dí dos toques a su puerta:
-¿Sí?-Bramó el con un grito.
-Servicio de habitaciones, vengo a entregarle el pedido que hace media hora encargó a recepción.
Vino, y me abrió la puerta.
-¿Y…….?- No le dejé terminar la frase.
Dos tiros directos al corazón se llevaron por delante la vida de aquel hombre.
Gracias al silenciador, no se produjo ningún sonido.







