Discurso para animar a los soperos a una quedada.
Pueblo de Sopa de relatos:
Venid a la quedada, y puede que no acabés lo que tengáis que hacer, pero os habréis divertido. Huid y estudiaréis o puede que curréis… un tiempo al menos.
Y cuando estéis amarrados a la dolorosa rueda de la rutina sobre la que avanza el ideal de la falsa felicidad impuesta, ¿no cambiaréis todos los días desde aquí hasta entonces por una oportunidad, sólo una oportunidad, de volver aquí y decir a los que os exigen que les entreguéis las riendas de vuestro destino:
Pueden quitarnos la vida, pero jamás nos quitarán… ¡¡La libertad!!
Venid y podréis contar a vuestros descendientes que vivisteis la época en la que, distintas personas, de diversos lares, se unieron poco a poco, como los fonemas forman sílabas y luego palabras y más tarde frases y así cuantos más vengáis enriqueceremos la leyenda que vosotros mismos con vuestra presencia escribiréis.




-Así que dice usted que la causa de su miopía podría ser la pantalla del ordenador ¿no?




