El Marchitar De La Rosa – Un Día Poco Normal
“Tengo sed, Dame de beber, escucha lo que te digo, dame de beber ahora…”
Otro sueño… Las noches son intranquilas, las voces de mis muertos retumban mi cabeza. Recuerdos frívolos de personas que del más halla torturan mi descanso, perturban mi paz. El deseo interno que me come cada vez más, una sed insaciable a la venganza y a la sangre, una sed que no puedo saciar y me controla. Pero debo mantenerme firme por Kitsune y por todos los niños del Japón. No, nunca por la venganza…
Es ahora de que empezamos un entrenamiento mental, espero que el siempre tenga esa esperanza de justicia, nunca pero nunca quiero verle en un camino erróneo. El entrenamiento tomara muchos días de paz y quietud, así que la concentración es fundamental para ello.







