RGB
Golpes dados en lo intangible hacen pensar al Verde de su cometido. Se arrastra por la propia línea que deja atrás; la transparencia de lo inevitable, del mismo ser que somos y a veces rechazamos sin pensarlo bien. Pero Verde lo sabe, sabe de su esencia y lo ama, se regodea en su mismo líquido de lo que puede ser vida o simplemente lógica de existir.
Ahí viene, el otro ser, con sus anhelos de llamar la atención y de sentirse fruto de algo, se zarandea con suaves movimientos de cortesía pero más de cortejo que de coartada con uno mismo/a. Es Rojo y está dispuesto/a a todo, a brillar más que nadie en esa oscuridad creada por la nada (¿o es la nada mismo esa oscuridad?).
Fuera el que fuere, el amigo, si se puede aplicar esto a una esencia en sí, necesitaba fusionar átomos, necesitaba sentirse uno consigo mismo y con alguien más. Por puro egoísmo o no ya es otra historia, pero el caso es crear esencia nueva.








